Estrategia

Cómo hacer que tus clientes compren en más de una categoría de tu tienda online

Una tienda vista desde arriba con un perchero de camisas, pantalones doblados y accesorios sobre una mesa de madera

7 min de lectura

La mayoría de los compradores entra a tu tienda por un producto y nunca descubre el resto del catálogo, así que cuando ese producto deja de hacerle falta, se va. Esta nota es cómo usar el programa de fidelización para que el cliente pruebe una segunda categoría sin que lo sienta como una venta forzada.

Mirá el historial de pedidos de tu tienda y fijate cuántos clientes compraron siempre en la misma categoría. En muchos ecommerce con un catálogo variado, son una parte grande de la base: la persona llegó por las zapatillas, volvió por otras zapatillas y nunca vio las mochilas, las medias ni la ropa que también vendés.

Eso tiene un riesgo que no se ve en el panel de ventas. Un cliente atado a una sola categoría depende de una sola necesidad. Si esa necesidad se cubre, si encuentra el mismo producto más barato en otro lado o si simplemente deja de hacerle falta, no le queda ningún motivo para volver a tu tienda.

El que compra en dos o tres categorías, en cambio, tiene varias razones para entrar, y cada una sostiene a las otras. Por eso ampliar lo que compra cada cliente es una de las palancas de retención más concretas que tiene una tienda online, y el programa de fidelización es la herramienta que mejor la mueve.

Por qué el cliente no descubre el resto del catálogo por su cuenta

El comprador online no recorre la tienda, va directo a lo que buscaba. Entra por un anuncio o por una búsqueda que lo deja en la página de un producto, compra y se va. La navegación por categorías la usa poco, y la portada la ve de pasada.

Además, cada categoría nueva es un riesgo para él. Ya sabe que tus zapatillas le calzan bien y que el envío llega; no sabe si la ropa tiene buen talle o si la mochila es de la calidad que espera. Ante la duda, compra lo que conoce en tu tienda y lo que no conoce en otra.

Esa barrera no se rompe con un banner. Se rompe dándole al cliente una razón concreta para probar, y bajando el costo de equivocarse.

Las mecánicas del programa que empujan la segunda categoría

Puntos extra la primera vez que compra en una categoría nueva

Premiar la primera compra en una categoría que el miembro nunca probó es la mecánica más directa. No hace falta que sea mucho: alcanza con que la diferencia se note frente a lo que acumula normalmente y que el miembro lo sepa antes de comprar.

La ventaja frente a un cupón de descuento es que el beneficio no baja el precio del producto nuevo, que es justo el que querés que el cliente valore. Queda como saldo para una compra futura, que además puede ser en cualquier categoría.

Un desafío que se completa recorriendo el catálogo

La gamificación sirve para convertir la exploración en un objetivo. Un desafío del tipo comprar en tres categorías distintas en el año le da al miembro una meta visible y una recompensa al final, y hace que cada compra en una categoría nueva se sienta como un avance.

Conviene que el desafío sea alcanzable con el ritmo de compra real de tu tienda. Si tus clientes compran dos o tres veces por año, pedirle cinco categorías en tres meses es una meta que nadie va a intentar.

Premios del catálogo que sean de otra categoría

El canje es la forma más barata de que alguien pruebe algo nuevo, porque lo prueba sin pagarlo. Si en el catálogo de premios ponés productos de las categorías que menos compra tu base, el miembro que canjea se lleva a su casa justamente lo que no conocía.

Si el producto le gusta, la próxima vez lo compra. Y para la tienda, un canje de un producto de margen razonable cuesta bastante menos que la pauta que haría falta para presentarle esa categoría desde cero.

Recomendaciones que miran lo que no compró

Las recomendaciones con IA suelen mostrar productos parecidos a los que el cliente ya compró. Para ampliar el catálogo sirve más la recomendación complementaria: lo que compraron otros clientes con el mismo perfil en otra categoría, o lo que acompaña a lo que ya tiene.

Lo importante es medirlo: cuánto de lo que se vendió por esas recomendaciones fue en una categoría que el cliente nunca había comprado. Ese número dice si la recomendación está abriendo catálogo o sólo repitiendo lo de siempre.

A quién empujar primero

No todos los miembros están listos para probar otra categoría. Al que compró una vez hace una semana todavía hay que llevarlo a la segunda compra en lo que ya conoce; empujarlo a otra cosa antes de tiempo dispersa el mensaje.

Con la segmentación RFM del programa el orden sale bastante claro. Los Leales y los Campeones que compran siempre lo mismo son el mejor público: ya confían en la tienda, compran seguido y el riesgo de probar algo nuevo les pesa poco. Los Potenciales, que ya compraron más de una vez, también suelen responder bien, porque la segunda categoría es lo que puede llevarlos a comprar con más frecuencia.

Los mensajes salen por email y por WhatsApp, y funcionan mejor cuando nombran lo que el miembro ya compra: no es lo mismo un genérico de novedades que uno que le dice que, si le gustaron las zapatillas, tenés las medias técnicas para la misma actividad.

Cómo saber si está funcionando

La métrica es simple: cuántas categorías distintas compra en promedio un miembro, y cómo se mueve ese número mes a mes. Se saca del histórico de pedidos agrupando por cliente y contando las categorías de los productos que compró.

Conviene mirarlo junto con la recompra. Si los miembros que pasaron de una categoría a dos vuelven más seguido que los que se quedaron en una, la estrategia está haciendo lo que tiene que hacer. Si no hay diferencia, puede ser que estés empujando categorías que no tienen nada que ver con lo que tu cliente busca, y ahí hay que revisar qué se recomienda y qué se pone en el catálogo de premios.

Lo que buscás, al final, no es vender un producto más: es que tu tienda deje de ser el lugar donde se compra una sola cosa.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mis clientes compran siempre el mismo tipo de producto en mi tienda?

Porque llegan por un producto puntual, casi siempre desde un anuncio o una búsqueda, y no recorren el resto del catálogo. Además, probar una categoría nueva es un riesgo para ellos: ya saben que lo que compraron funciona, pero no saben si lo demás también. Hace falta darles una razón concreta para probar.

¿Conviene hacer un descuento para que prueben otra categoría?

Puede funcionar una vez, pero baja el precio justo del producto que querés que valoren. Los puntos extra por la primera compra en una categoría nueva, o un premio canjeable de esa categoría, consiguen lo mismo sin enseñarle al cliente que esos productos valen menos.

¿Qué categoría conviene empujar primero?

La que más se compra junto con la que ya compra tu cliente. Mirá en tu histórico qué categorías aparecen juntas en los pedidos de los clientes que sí compran variado: esa combinación es la que tiene más chances de funcionar con el resto.

¿Esto sirve si mi tienda vende un solo tipo de producto?

Si el catálogo es de una sola categoría, la palanca equivalente son las variantes y los complementos: otra línea, otro formato, el accesorio que acompaña. La lógica es la misma, que el cliente tenga más de una razón para volver.

En esta nota

  • Estrategia
  • segunda categoría
  • compra cruzada entre categorías
  • amplitud de catálogo
  • desafío de categoría nueva

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