Estrategia

Qué hacer con los miembros que acumulan puntos y nunca los canjean

Un frasco de vidrio lleno de monedas visto desde arriba sobre una mesa de madera clara

8 min de lectura

Un miembro con puntos y sin ningún canje parece un cliente leal, pero muchas veces es alguien que todavía no le encontró sentido al programa de lealtad. Este artículo explica cómo leer ese grupo en tu tienda en línea, por qué no canjea y qué cambiar para que el primer canje llegue antes de que se vaya.

En casi todos los programas de lealtad aparece el mismo grupo: gente que compró, sumó puntos, tiene saldo y nunca canjeó nada. En el panel se ven bien, porque tienen puntos y figuran como miembros activos, y es fácil leerlos como clientes contentos que todavía no tuvieron tiempo de usar su premio.

El problema es que el puntaje acumulado no genera lealtad por sí solo. Lo que hace volver a alguien es sentir que el programa le dio algo real, y eso pasa recién en el primer canje. Mientras no canjea, el programa es para esa persona un número que sube en una pantalla que mira poco, y la próxima compra la decide igual que si el programa no existiera.

Por eso este grupo merece atención propia: no es el que más se queja ni el que más se nota, pero es el que tiene más probabilidades de irse sin que nadie lo vea venir.

No es un solo grupo: son tres que se ven iguales

Antes de hacer nada conviene separar, porque detrás del mismo dato (saldo positivo, cero canjes) hay situaciones muy distintas, y cada una pide algo diferente.

Los que no saben que tienen puntos. Se unieron al programa casi sin darse cuenta, en el checkout o con un beneficio de bienvenida, y nunca más volvieron a mirar. No están eligiendo no canjear: no se enteraron de que podían.

Los que saben pero no llegan. Tienen el saldo a la vista y miran el catálogo, pero el premio más barato está lejos de lo que acumularon. Para ellos el programa es una promesa que nunca se cumple, y esa sensación termina pesando más que los puntos.

Los que acumulan a propósito. Saben cuánto tienen, podrían canjear algo pequeño y prefieren esperar a un premio grande. Este es el único caso sano de los tres: hay una meta, la persona la tiene clara y sigue comprando para llegar.

La forma práctica de distinguirlos es mirar dos cosas juntas: si el saldo alcanza para algún premio del catálogo y si la persona siguió comprando en los últimos meses. Saldo que no alcanza y compras que se cortaron es el grupo en peligro.

El primer premio tiene que estar más cerca de lo que piensas

La causa más común de que nadie canjee es estructural: el primer premio del catálogo pide más compras de las que un cliente normal hace antes de perder el interés. Si en tu tienda la mayoría compra dos o tres veces al año, un premio que pide cinco pedidos casi nadie lo ve.

La cuenta se hace al revés de como suele hacerse. En vez de empezar por cuánto vale el premio, se empieza por el comportamiento real: cuántas compras hace un miembro típico en sus primeros meses y cuántos puntos acumula con eso. El primer premio tiene que quedar al alcance de esa persona, no del cliente ideal.

Eso no obliga a regalar más. Un primer escalón pequeño, como un envío gratis, un producto de muestra o un descuento acotado, cuesta poco y cumple la función que importa, que es demostrar que los puntos se convierten en algo. Los premios grandes siguen estando arriba para quien quiera acumular.

Que el saldo aparezca donde la persona ya está

Para el grupo que no sabe que tiene puntos, el catálogo da igual: el problema es que el saldo vive en una sección que no visita. Un programa que sólo se ve si uno lo va a buscar no existe para la mayoría de los miembros.

En una tienda en línea hay lugares donde el saldo se lee sin esfuerzo: el carrito, la página de producto y la confirmación del pedido. Ver en el carrito cuántos puntos tienes y cuánto te falta para el premio cambia la conversación, porque el dato aparece justo cuando se está decidiendo una compra.

Lo mismo vale para los mensajes. Un recordatorio de saldo que dice cuánto tienes y qué puedes hacer con eso hoy funciona mucho mejor que uno genérico sobre el programa. Si además sale por WhatsApp, que es donde la persona contesta, tiene muchas más probabilidades de leerse.

Que canjear sea parte de una compra y no un trámite aparte

Hay miembros que tienen el saldo, saben que alcanza y aun así no canjean, porque hacerlo implica entrar a otra sección, elegir, copiar un código y volver al carrito. Cada paso de más es una razón para dejarlo para otro día, y ese otro día no llega.

El canje en el carrito resuelve buena parte de esto. Cuando el beneficio aparece solo al llegar a cierto monto, sin cupones que copiar, la persona canjea sin haberlo planeado y además lo hace dentro de un pedido. Es la lógica de las recompensas en el carrito por umbral: el premio se cobra comprando, no en lugar de comprar.

El efecto sobre este grupo es directo. Muchos que nunca habrían ido a buscar un premio terminan canjeando porque el premio los fue a buscar a ellos.

Un mensaje para cada uno de los tres

Con el grupo separado, la comunicación se vuelve simple. A quien no sabía que tenía puntos, el mensaje le cuenta cuánto tiene y le muestra una cosa concreta que puede hacer con eso. A quien no llega, le dice cuánto le falta para el primer premio, y si ese número es razonable, alcanza.

A quien acumula a propósito conviene no insistirle con canjear: lo que le sirve es ver que avanza, que el premio grande está más cerca que el mes pasado.

La segmentación RFM ayuda a decidir a quién priorizar. Un miembro con saldo que figura como En riesgo o Necesitan atención es el más urgente, porque ya está comprando menos y el primer canje puede ser lo que lo traiga de vuelta. Uno con saldo que está entre los Leales puede esperar.

Cómo saber si lo estás resolviendo

El número a mirar es simple: de los miembros que llevan cierto tiempo en el programa, cuántos canjearon al menos una vez. Si ese porcentaje es bajo, el programa está acumulando promesas sin cumplir ninguna, y eso no se arregla con más mensajes sino con un primer premio más cerca.

El segundo número es cuánto tarda en promedio un miembro en llegar a su primer canje. Si es más largo que el tiempo que suele pasar entre una compra y la siguiente, mucha gente se va a perder en el camino.

Y el tercero, el que confirma todo: cómo compran después del primer canje los que canjearon, comparados con los que tenían un saldo parecido y no canjearon. Si los primeros vuelven más, el canje está haciendo lo que tiene que hacer, y cada miembro que pasas del grupo sin canje al otro es un cliente con más probabilidades de quedarse.

Preguntas frecuentes

¿No es bueno que los miembros no canjeen, porque me ahorro el costo del premio?

En el corto plazo parece un ahorro, pero el premio que no se canjea es también un programa que no está haciendo su trabajo. Un miembro que nunca canjea no tiene una experiencia concreta del programa, y por eso compra igual que si no existiera.

Además, ese saldo sigue siendo una promesa abierta con tu base. Lo sano es que se canjee y que el canje traiga una compra.

¿Cuánto tiene que tardar un miembro en llegar al primer premio?

Depende de cada cuánto compra tu cliente típico, y por eso la referencia no es un número fijo sino tu propio histórico. La regla práctica es que el primer premio esté al alcance de alguien que compra lo normal en tu tienda, dentro del tiempo en que todavía se acuerda de que es miembro.

¿Conviene regalar puntos para que lleguen al premio?

A veces sirve como empujón puntual, por ejemplo a un miembro En riesgo al que le falta poco. Pero si para que la gente canjee hay que regalar puntos todo el tiempo, el problema es el catálogo: el primer premio está demasiado lejos y conviene bajar ese escalón en lugar de compensarlo a mano.

¿Hay que hacer que los puntos venzan para que la gente canjee?

El vencimiento empuja algo de canje, pero castiga sobre todo a quien no sabía que tenía puntos, que es justo el grupo que quieres recuperar. Antes de usarlo como herramienta para forzar canjes, conviene acercar el primer premio y poner el saldo a la vista. Si se usa, tiene que avisarse con tiempo.

En esta nota

  • Estrategia
  • miembros que no canjean
  • primer premio alcanzable
  • recordatorio de saldo
  • canje en el carrito

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