Estrategia

Segmentación de clientes en programas de lealtad: cómo comunicar de forma relevante

Varias personas frente a una pared de archivos amarillos ordenados en estantes

7 min de lectura

Comunicar igual a todos los clientes garantiza que el mensaje sea irrelevante para la mayoría. Un cliente que compró ayer necesita escuchar algo completamente distinto a uno que lleva tres meses sin aparecer. La segmentación por comportamiento, que divide la base según lo que cada cliente hizo (no lo que dijo que iba a hacer), es la forma más efectiva de hacer que cada comunicación del programa genere una acción real.

Hay una diferencia enorme entre tener 1.000 clientes en el programa de lealtad y tener 1.000 clientes que reciben comunicaciones relevantes.

La mayoría de los programas hace lo primero. Los datos están ahí, los clientes están registrados, pero todos reciben el mismo boletín, la misma promoción, el mismo recordatorio de puntos. El cliente que compró antes de ayer y el que lleva cuatro meses sin aparecer reciben exactamente el mismo mensaje.

El resultado es predecible: tasas de apertura bajas, pocas conversiones y la sensación de que "el correo no funciona". No es que no funcione: es que el mensaje equivocado no funciona. El mensaje correcto, al cliente correcto, en el momento correcto, convierte muy bien.

Por qué la segmentación por comportamiento supera a todos los demás criterios

Hay muchas formas de segmentar clientes: por edad, por género, por ciudad, por producto comprado. Todas tienen alguna utilidad. Pero en el contexto de un programa de lealtad, la segmentación más poderosa es siempre la que se basa en el comportamiento de compra y de participación.

La razón es simple: el comportamiento dice lo que el cliente realmente hace, no lo que declara. Dos clientes de 35 años que viven en la misma ciudad pueden comportarse de formas completamente distintas. Lo que los diferencia, y lo que predice cómo van a responder a una comunicación, es lo que hicieron con la marca.

Un programa de lealtad genera exactamente esos datos de comportamiento de forma continua, sin encuestas ni formularios adicionales.

Los cinco segmentos de comportamiento que más importan

Clientes nuevos (primera compra en los últimos 30 días)

Este segmento está en el momento más crítico de la relación con la marca. Acaban de comprar por primera vez, todavía no saben si van a volver, y la experiencia que tuvieron es reciente y fresca.

Lo que necesitan escuchar: bienvenida, confirmación de que el programa existe y tiene valor para ellos, y una razón concreta para volver. No una oferta genérica, sino algo relacionado con lo que compraron.

Qué comunicar: el estado de sus puntos de bienvenida, cuánto les falta para el siguiente beneficio y, si aplica, una sugerencia de producto complementario a su primera compra. El tono tiene que ser de bienvenida genuina, no de venta inmediata.

Frecuencia: dos o tres mensajes en las primeras dos semanas. Después pasan al segmento que corresponda según su comportamiento.

Clientes activos recurrentes

Son los que compraron más de una vez en los últimos 90 días y tienen un patrón de compra regular. Son el núcleo del negocio, los que generan la mayor parte del ingreso y los que tienen el valor de vida más alto.

Lo que necesitan escuchar: reconocimiento de su lealtad, información sobre cómo avanzar en el programa, y novedades que les resulten relevantes porque ya conocen y confían en la marca.

Qué comunicar: el progreso hacia el siguiente nivel VIP, el acceso anticipado a productos nuevos, los beneficios exclusivos de su nivel actual y contenido que agregue valor más allá de la compra. No necesitan descuentos para volver; necesitan sentir que la marca los reconoce.

Frecuencia: una o dos veces por semana está bien para este segmento, siempre que el contenido sea relevante. La alta frecuencia con contenido de poca relevancia los convierte en inactivos.

Clientes en riesgo de abandono

Compraron con cierta regularidad en el pasado pero llevan más tiempo del habitual sin aparecer. El umbral depende de la categoría: en restaurantes pueden ser 3 semanas, en ropa pueden ser 3 meses.

Lo que necesitan escuchar: una razón concreta para volver ahora, que no sea un descuento genérico sino algo que conecte con su historia con la marca.

Qué comunicar: sus puntos acumulados (que están ahí esperando), algún beneficio que está por vencer, una novedad de la marca que sea genuinamente relevante para alguien que compró lo que este cliente compró. El mensaje tiene que crear urgencia sin sonar desesperado.

Frecuencia: máximo dos mensajes en un período de dos semanas. Si no reacciona, pasa al segmento de inactivos y la estrategia cambia.

Clientes inactivos (sin compras en mucho tiempo)

Estuvieron activos en algún momento pero llevan un período largo sin interactuar. Son los más difíciles de recuperar, y también los de mayor potencial si se activan, porque ya conocen la marca.

Lo que necesitan escuchar: algo que los sorprenda y que justifique volver. Un "te extrañamos" no alcanza. Un beneficio especial de reactivación, una novedad significativa o el recordatorio de un beneficio que se va a perder sí puede funcionar.

Qué comunicar: una oferta de reactivación con valor real y fecha límite, o una novedad lo bastante interesante como para reabrir la conversación. Si tienen puntos acumulados a punto de vencer, ese es el ángulo más efectivo, porque activa el rechazo a perder algo.

Frecuencia: uno o dos intentos con al menos 10 días de diferencia. Si no hay reacción, pausar las comunicaciones por un tiempo y volver a intentar en un par de meses con un ángulo distinto.

Clientes VIP de alto valor

Son los que están en el nivel más alto del programa, con alta frecuencia de compra y ticket elevado. Representan entre el 10% y el 20% de la base pero generan el 50% o más del ingreso.

Lo que necesitan escuchar: exclusividad real. No lo mismo que recibe el resto de la base con otro logo. Acceso a cosas que otros no tienen, trato diferencial, reconocimiento genuino de su lealtad.

Qué comunicar: acceso anticipado a lanzamientos, invitaciones a eventos exclusivos, beneficios que no están disponibles en los niveles inferiores, y comunicaciones personalizadas que reflejen que la marca los conoce como individuos. Este segmento tolera mal el contenido genérico.

Frecuencia: menos mensajes, más personalizados. La calidad de la comunicación importa más que la cantidad.

Cómo construir los segmentos sin un equipo de datos

La segmentación por comportamiento suena compleja pero los criterios básicos son simples:

Criterio de recencia: ¿cuándo fue la última compra? Los clientes que compraron hace menos de 30 días son activos recientes. Los que compraron hace más de 90 días (o el umbral de tu categoría) están en riesgo o inactivos.

Criterio de frecuencia: ¿cuántas veces compró en los últimos 90 días? Una o menos es frecuencia baja. Dos o más es recurrente.

Criterio de valor: ¿cuánto gastó en el período? Combinado con la frecuencia, identifica a los clientes de alto valor.

Con sólo esos tres criterios (recencia, frecuencia y valor) se pueden construir los cinco segmentos descritos arriba. Un programa de lealtad bien configurado los calcula de forma automática; si no, se pueden exportar los datos de compra y filtrar en una hoja de cálculo.

El error que anula todos los beneficios de la segmentación

Segmentar bien y después mandar el mismo mensaje a todos los segmentos.

Ocurre más de lo que parece: el equipo de marketing identifica los segmentos, pero a la hora de ejecutar el envío elige "toda la base" porque es más simple. O crea variantes del mensaje, pero las diferencias son tan superficiales que el resultado práctico es el mismo.

La segmentación sólo tiene valor si el mensaje que recibe cada segmento es genuinamente distinto. Un cliente en riesgo de abandono y un cliente VIP activo no sólo necesitan mensajes con distinto tono, sino con distinto contenido, distinto beneficio y distinta llamada a la acción.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos segmentos son manejables para un equipo pequeño?

Con tres segmentos básicos (nuevos, activos y en riesgo) ya se puede hacer una segmentación que cambie bastante los resultados. No hace falta empezar con cinco. A medida que el equipo gana confianza con la herramienta, se pueden agregar capas de detalle.

¿Con qué frecuencia hay que actualizar los segmentos?

Los segmentos basados en comportamiento son dinámicos: un cliente que lleva tres semanas sin comprar puede volver a la categoría activa si compra mañana. Las buenas plataformas de lealtad actualizan los segmentos en tiempo real, o al menos todos los días. Si se hace a mano, revisarlos una vez por semana es suficiente.

¿La segmentación requiere que el cliente haya dado mucha información personal?

No. Los criterios de recencia, frecuencia y valor se calculan sólo con el historial de compras registrado en el programa. No se necesita fecha de nacimiento, género ni ningún dato demográfico. El comportamiento es suficiente.

¿Puedo segmentar también por tipo de producto comprado?

Sí, y en muchos casos agrega mucho valor. Un cliente que compra siempre la misma categoría es un candidato ideal para recibir comunicaciones sobre productos complementarios de esa categoría, o sobre novedades de esa línea. La segmentación por producto funciona mejor como capa adicional sobre la de comportamiento, no como reemplazo.

En esta nota

  • Estrategia
  • segmentación de clientes
  • comportamiento de compra
  • comunicación relevante
  • segmentos
  • frecuencia

¿Armamos tu programa?

El club de miembros de tu marca para generar una comunidad fiel.

Crear mi club

Seguir leyendo