Guía

Cómo combinar los puntos de tu programa de lealtad con los cupones y las promociones de tu tienda online

Una mujer de espaldas camina por una calle con varias bolsas de compras de colores pastel en la mano

8 min de lectura

Una tienda online con programa de lealtad casi nunca tiene una sola forma de descontar: hay puntos, cupones de bienvenida, códigos de influencers, promociones por fecha y descuentos por medio de pago. Si nadie decidió cómo se combinan, el margen se va por la suma y el miembro no entiende qué le corresponde. Esta guía es cómo ordenar esas capas antes de que se pisen.

El programa de lealtad casi nunca llega a una tienda sin descuentos. Cuando se lanza ya hay un cupón de primera compra en el pop up, un par de códigos de influencers circulando, la promoción del fin de semana largo y el descuento por transferencia que la tienda ofrece desde siempre. El programa se suma como una capa más, y la pregunta de cómo conviven aparece recién cuando alguien arma un carrito que las junta todas.

El problema no es tener muchas herramientas de descuento, es no haber decidido cómo se combinan. Sin esa decisión pasan dos cosas a la vez: hay pedidos que salen con tres beneficios encima y un margen que no cierra, y hay miembros que no saben si sus puntos valen en la promoción y prefieren no usarlos, que es lo peor que le puede pasar a un programa de lealtad.

Lo que sigue es cómo pensar esas capas, qué combinaciones conviene permitir y cuáles no, y cómo contárselo al miembro sin que suene a letra chica.

Las capas de descuento que ya tiene tu tienda

Antes de escribir una regla conviene hacer la lista de todo lo que hoy le baja el precio a un pedido. Casi siempre aparecen más capas de las que el equipo tenía en la cabeza.

Las que son para atraer gente: el cupón de primera compra, el código de un influencer, el descuento de una campaña de publicidad pagada. Están pensadas para alguien que todavía no te conoce, y su trabajo termina con el primer pedido.

Las que son de calendario: la promoción de una fecha comercial, la liquidación de fin de temporada, el envío gratis de un fin de semana. Son para todos y tienen principio y fin.

Las que son de medio de pago: el descuento por transferencia o los meses sin intereses con un banco. Responden a un costo financiero, no a una relación con el comprador.

Y la del programa: los puntos que se acumulan y el beneficio que se canjea. Es la única de la lista que está pensada para quien ya compró y la única que tiene memoria.

Ponerlas en fila sirve para ver que no son lo mismo. Cada una tiene un objetivo distinto, y la regla de convivencia sale de ahí: dos capas que buscan lo mismo se pisan, dos que buscan cosas distintas pueden sumarse.

La pregunta que ordena todo: qué se acumula y qué se canjea

El programa tiene dos momentos y conviene pensarlos por separado, porque la respuesta no es la misma.

Acumular sobre un pedido con descuento casi siempre conviene. El miembro que compró en la promoción igual compró, y si ese pedido no le suma nada el mensaje que recibe es que el programa sólo existe a precio de lista. La decisión fina es sobre qué monto se calcula: sobre lo que efectivamente pagó, no sobre el precio de lista. Así el punto sigue siendo una proporción del dinero que entró, y el costo del programa no crece justo en los días en que el margen es más chico.

Canjear encima de otro descuento es donde hay que poner límite. Un canje es dinero que el miembro ya ganó, y negarle usarlo en la promoción se vive como una trampa. Pero un canje sumado a un cupón de influencer sumado al descuento por transferencia puede dejar un pedido con pérdida. La salida razonable es decidir qué capas son compatibles con el canje y cuáles son excluyentes, y escribirlo una sola vez.

Qué combinaciones conviene permitir

Puntos y promoción de calendario: sí, con la acumulación sobre lo pagado

Es la combinación más común y la que más conviene dejar abierta. En una fecha fuerte el miembro tiene que sentir que estar en el programa le suma algo además de lo que ve cualquiera, y el saldo que le deja esa compra es lo que lo trae de vuelta cuando la promoción termina.

Si el margen de la fecha es muy ajustado, en lugar de cortar la acumulación se puede acotar el canje: que en esos días se acumule pero no se canjee, o que el canje tenga un tope. Es más fácil de explicar que un programa que se apaga.

Puntos y cupón de adquisición: no, porque buscan lo mismo

El cupón de primera compra y el beneficio de bienvenida del programa apuntan a la misma persona en el mismo momento. Sumarlos es pagar dos veces por convencer a alguien que ya estaba convencido con uno.

Lo ordenado es elegir uno. Si el programa tiene un beneficio de bienvenida bien armado, el cupón del pop up puede convertirse en la invitación a sumarse, y el descuento lo da el programa. Así el primer pedido ya queda atado a un miembro y no a un código suelto.

Puntos y código de influencer: acumular sí, canjear con cuidado

El código de un influencer trae gente nueva, pero también lo usan miembros que ya compraban y lo encontraron en una historia. Si además pueden canjear encima, ese pedido carga con la comisión del influencer, el descuento del código y el canje del programa.

Lo que suele funcionar es dejar que el pedido acumule, porque es la forma de que ese comprador nuevo entre al programa, y no permitir el canje sobre el mismo carrito. El saldo queda para la próxima compra, que es justamente la que el código no iba a generar.

Puntos y descuento por medio de pago: sí, y sin vueltas

El descuento por transferencia compensa un costo financiero que la tienda se ahorra, no es un premio. No compite con el programa y no tiene sentido hacerlo excluyente: el miembro que paga por transferencia acumula sobre lo que pagó y puede canjear como cualquier otro.

Cortar esa combinación castiga al comprador que te ahorra la comisión de la pasarela de pago, que es exactamente el comportamiento que la tienda quería premiar.

Por qué el canje no debería ser un cupón más

Buena parte del desorden al combinar descuentos viene de que el beneficio del programa se entrega como un código. Un código se copia, se comparte, se publica en un grupo de ofertas y se mezcla con todos los demás códigos de la tienda, y entonces la regla de convivencia pasa a depender de cuántos cupones admite el checkout.

Cuando el canje se aplica sobre el carrito y no como un código, el programa deja de competir con los cupones. Es un beneficio atado a la cuenta del miembro, que aparece cuando el carrito llega al umbral y que nadie más puede usar. La tienda sigue teniendo sus cupones para lo que sirven (atraer gente, mover una fecha) y el programa queda en su carril, que es el de la relación con quien ya compró.

Cómo contárselo al miembro sin letra chica

Una regla de convivencia que el miembro descubre en el checkout es una mala regla, aunque sea razonable. La misma decisión, contada antes, se lee como un beneficio.

Una sola oración en la página del programa. Algo como: tus compras suman siempre, también en promoción, sobre lo que pagaste; tu saldo se puede usar en cualquier compra, salvo cuando ya estás usando un código de descuento. Si la regla no cabe en una oración, probablemente tenga demasiadas excepciones.

Lo mismo en el reglamento, con las mismas palabras. El reglamento es donde atención al cliente va a buscar la respuesta cuando alguien reclama, y si dice otra cosa que la página, gana el reclamo. En /terminos-club hay una guía para escribirlo sin vueltas.

Y en la fecha fuerte, repetirlo. El mensaje a los miembros antes de una promoción grande es el lugar ideal para decir que esa compra también suma. Es el dato que más mueve a alguien que dudaba entre comprar en tu tienda o en otro lado.

Qué mirar para saber si la regla funciona

La regla se escribe una vez, pero conviene revisarla después de cada fecha fuerte, porque es ahí donde se ve si aguanta.

El descuento total por pedido, no el de cada capa. Lo que importa es cuánto bajó el precio de un pedido sumando todo, y en qué pedidos ese número se fue más allá de lo que el margen tolera. Si los casos se repiten, la combinación que los genera es la que hay que cerrar.

Cuántos miembros canjearon en la promoción. Si el canje en la fecha fuerte es muy bajo, puede que la regla no se entienda y la gente prefiera no arriesgarse. Si es muy alto y el margen sufre, puede que haga falta un tope.

Qué pasó después. El objetivo de dejar que la promoción acumule es que el miembro vuelva a precio de lista con saldo en la cuenta. Si quienes compraron en la fecha no aparecen en las semanas siguientes, el problema no está en la regla de convivencia, está en lo que el programa les dice después.

Preguntas frecuentes

¿Los puntos se tienen que calcular sobre el precio de lista o sobre el precio con descuento?

Sobre lo que el comprador efectivamente pagó. Si se calculan sobre el precio de lista, el programa regala más justo en los pedidos con menos margen, y su costo se dispara en cada fecha comercial.

Calcularlos sobre lo pagado también es más fácil de explicar: cada peso que entra suma lo mismo, haya promoción o no.

¿Puedo apagar el canje de puntos durante el Black Friday o el Hot Sale?

Se puede, pero conviene avisarlo con tiempo y que la acumulación siga funcionando. Un programa que deja de sumar en la fecha más importante del año le dice al miembro que sólo vale cuando a la tienda le conviene.

Si el margen de la fecha no aguanta canjes, un tope por pedido suele ser una salida más amable que apagarlo del todo.

¿Qué hago si un miembro ya usó un cupón y quiere canjear sus puntos en la misma compra?

Aplicar la regla que esté escrita y explicarle que el saldo no se pierde: queda para la próxima compra. Lo que no conviene es resolverlo distinto según quién atienda, porque la segunda vez que pase alguien va a pedir lo mismo que se le dio al primero.

Si los reclamos por este caso se repiten mucho, es una señal de que la regla no está bien contada en la página del programa.

¿Los cupones de influencers tienen que sumar puntos?

En general sí, porque es la forma de que el comprador nuevo que llegó por el código quede dentro del programa y tenga un motivo para volver. Lo que conviene limitar es el canje sobre ese mismo pedido, no la acumulación.

Así el código hace su trabajo, que es la primera compra, y el programa hace el suyo, que es la segunda.

En esta nota

  • Guía
  • combinar puntos y cupones
  • descuentos acumulables
  • reglas para combinar promociones
  • puntos sobre precio promocional

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